ÚLTIMO DÍA
Hoy es 31 de diciembre y último día del año.
Lo siento como el último día antes de presentar una importante campaña. El día en el que se agolpan todas las ideas, se mira en perspectiva lo hecho, se deplora lo olvidado e imposible de desarrollar ya y se prepara uno para hacer el mejor papel, confiando en que lo que se tiene es lo mejor, por lo menos en ése momento.
Y el fin de año lo siento así. Cuando miro hacia atrás, veo no sólo cosas hechas, sino oportunidades perdidas, palabras no dichas, agradecimientos no expresados. Porque la vida - y cada año es un pedacito de ella- está hecha de logros y pérdidas. De aciertos y errores. Cada año que pasa nos deja sabores diferentes: dulce, ácido, amargo y a veces sabor a tecnopor masticado concienzudamente.
Nos deja, como este 2007 al que le quedan pocas horas, cosas que debemos aprender. Porque aunque seamos viejos profesionales, siempre hay algo que conocer y mucho por corregir.
Especialmente en este terreno llamado publicidad, con tantas zonas grises y de penumbra que se prestan a interpretaciones diversas. Muchas veces del color del cristal con que se miran.
Se termina el año y creo que la publicidad peruana ha ido en alza, por lo menos en lo que a facturación se refiere. La “industria publicitaria” como el país, sigue creciendo. Pero eso es cuantitativo. Crece la publicidad peruana cualitativamente?
No lo sé. Y casi diría que lo dudo. Es cierto que nuevos medios como VALLAS, permiten una expansión creativa interesante y renovadora; pero radio y TV siguen siendo más de lo mismo. Internet va caminando su camino y creciendo, pero tampoco llego a ver una propuesta unificada y descollante.
Nos queda muchísimo camino por delante, dejando de lado facilismos y “seguros”. Creo, como digo siempre, que falta arriesgar. A clientes, medios, agencias y sobre todo a los creativos. Arriesgar con base, es cierto, pero ir más allá de donde ahora estamos cómodamente instalados. Y no se trata de copiar a vecinos como Argentina o Chile.
Tampoco se trata de ganar leones en Cannes ú Ojos de Iberoamérica en Argentina. Se trata de hacer un trabajo original, que llame la atención y que sirva para que el público reconozca y desee los productos que publicitamos. Se trata de ofrecer lo mejor de nosotros mismos; de hacer lo que siempre menciono: la “milla extra” que nos diferenciará y logrará que lleguemos más lejos, más alto y más fuerte.
Yo, después de 37 años de circular por estas vías, estoy en la etapa de mirar más fijamente y comentar. Hacen - de hacer- los jóvenes. Aquellos que se levantan con las ideas frescas y que están en sintonía permanente con el mundo.
A otros, como yo, toca dar lo que la experiencia nos entregó y dejó. Avisar sobre los baches, curvas y huecos de la carretera, para evitar accidentes. Hemos hecho el camino de ida y vuelta muchas veces. Y los problemas, salvo raras y honrosas excepciones, son los mismos. Incluso, acomodando mis libros, encontré uno que se titula : “Los Clientes Difíciles” de Nicolas Caron, original francés de 1996. Eso no cambia. Lo sabemos. Por éso estoy seguro que nuestro papel es el de señales de tránsito, para que este fluya mejor, con nuevos automóviles cada vez más hermosos y potentes, pero que cumplen con su cometido: llevarte allí donde quieres ir; porque de otro modo serán lindas piezas de museo que no servirán sino para ser admiradas.
Estamos en el último día del año. Mis mejores deseos para todos. Especialmente para los que trabajan en publicidad. Porque a pesar de saber a qué se han metido, muchas veces no llegan a darse cuenta a tiempo.
Gracias a todos y cada uno de los que me leyeron como blog. Por sus palabras de aliento y los aportes que estoy recibiendo y que iré posteando para enriquecer con lo que ustedes mismos envíen, este intento bastante primario de decir las cosas y ofrecer, no verdaderas novedades (que para eso está Internet), sino curiosidades útiles, o para el cajón de los “por si acaso”.
Buen año 2008!!

Atrás han quedado ya la peseta, la censura, las hojas de afeitar, los automóviles clásicos y la reforma agraria. Cosas que pertencen a la memoria fotográfica e histórica de España. Muchas son las empresas que han cerrado y otras las que han reformado su cara para mantenerse en pie en pleno siglo XXI.

