oliviero toscani
SE HABLA DE…
El factor Toscani
MADRID.- Oliviero Toscani irrumpió en el mundo de la fotografía como una auténtica bomba nuclear. Artista por naturaleza, el italiano ha sabido captar en sus obras los temas más polémicos del momento. Introduciendo elementos más o menos provocadores, sus obras, potentes, impresionantes, son algo más que fotografías con un mensaje de fondo.
Apareció el anuncio de la madre negra amamantando a un bebé blanco (Breastfeeding, 1989); el del cura y la monja besándose (Priest and Nun, 1991); los condones de colores (Condoms, 1991)… y es entonces cuando empiezan a escucharse voces a favor y en contra del trabajo de Toscani. “Ante imágenes como estas, la intolerancia social es mucho más fuerte de lo que se piensa”, argumentó el fotógrafo.
Viendo la evolución a través de los años, la publicidad gráfica de la marca italiana constituye todo un curso de creatividad publicitaria, pero también de psicología y de sociología. Con cada nueva campaña, cunde la sensación de que esta vez Toscani ha llegado demasiado lejos. Unos están en contra de la visión del mundo que defiende el fotógrafo en sus obras; otros piensan que no es lícito utilizar las desgracias del planeta para vender camisetas de colores. Pese al chaparrón, las obras del autor siguen en boca de todos.
Pero, por encima de todo, se trata del trabajo de un genio. Oliviero dijo: “No soy un vendedor de camisetas”, cuando comenzó a trabajar con la mítica firma Benetton. Fue contratado para ofrecer imágenes al mundo. Fotografías que impactaran, que conmovieran, que removieran conciencias. Gracias a él, la publicidad se convirtió en noticia. Y después, en justo trato, las noticias se convirtieron en publicidad. Ahora, la última fotografía del italiano vuelve a crear polémica.
FUENTE: EL MUNDO.ES
Una de las polémicas fotografías de Oliviero Toscani.