MEXICO CANTA…JINGLES.
FUENTE: EL DIARIO DIGITAL, JUÁREZ, MÉXICO
Jonathan Garavito
Le han cantado al amor, a la vida… a las papas fritas, a los refrescos de cola y a los rollos fotográficos; lo que es más: gracias a su voz, y a una cancioncilla pegajosa, famosos como Aleks Syntek, Susana Zabaleta y Leonel García (Sin Bandera) han logrado que el público tararee el tema de un anuncio comercial (jingle) como si fuera el éxito del momento.
Aunque para algunos ese fue sólo un primer acercamiento profesional a la música, así como la oportunidad de ganar dinero mientras lograban posicionar su carrera, otros siguen promoviendo productos porque, admiten, es una nada despreciable fuente de ingresos extra.
“A los 15 años me aventé mi primera campaña publicitaria, y a la fecha llevo 10 años con la cuenta de Choco Milk; también he hecho para Coca Cola, para su competencia (Pepsi Cola) y para Sabritas.
“Ya llevo como 150 jingles. Como negocio funciona bien, y lo sigo haciendo como parte de mi oficio de músico, ya que me permite poner en práctica mi creatividad”, comenta Syntek, quien gracias a esos trabajos pudo adquirir sus primeros teclados y sintetizadores cuando era adolescente.
Ro, Teo y Edi, integrantes del grupo Liquits, afirman que los jingles los han sacado adelante en momentos difíciles, y por eso los hacen cada vez que pueden.
“Nos han ayudado muchísimo económicamente, porque muy seguido hemos estado apretados de lana. Pero, en realidad, forman parte de un conjunto con nuestra carrera como grupo; normalmente nos caen solos, y cuando tenemos un hueco, los armamos.
“En cuanto al pago, varía según la empresa, el presupuesto, qué tanto nos interese el proyecto y cuánta exposición va a tener, pero, en promedio, cuestan entre 20 mil y 40 mil pesos”, explica Edi, el bajista.
Después de trabajar para marcas como Doritos y Telcel, los chicos de Liquits ya hasta han desarrollado una mejor manera de componer los temas.
“Hemos aprendido a emplear menos sonidos para dar más, es un minimalismo para entrar en el inconsciente del espectador. Invertimos un día de trabajo”, asegura Edi.
Pero aunque crear una “cancioncita de comercial” lleva poco tiempo, los creadores deben mostrar disponibilidad, ya que puede requerirse de sus servicios en cualquier momento.
“Recuerdo que hice uno para un restaurante (Chili’s), salió en un par de noches, entre pensarlo y cuando ya empezó a tomar forma.
“Sí ganas mucho dinero en poco tiempo, pero también es un trabajo para el que tienes que estar listo las 24 horas, porque te hablan y te dicen que necesitan la música de la campaña ¡para ayer!”, comparte el integrante de Sin Bandera.
Quien guarda recuerdos agridulces es Susana Zabaleta, pues además de que tardaron en pagarle por su trabajo para Kodak y Videocentro, un productor intentó extender su relación con ella más allá de lo laboral.
“Cuando regresé de Italia (en los 80), me invitaron a hacer jingles. Lo que estuvo terrible fue que un tipo no me quería pagar después de decirle que no iba a salir con él; fue un poco de necedad, pero después me pagó”, recuerda.
Sólo por quedar bien
La música no siempre ha significado trabajo y diversión para Jesús y Bibi, dos de los integrantes de Reik, quienes conocieron los jingles de manera distinta.
Por apoyar a su papá, quien se dedica a la locución, Bibi pasó un momento bochornoso; de hecho, participar en un comercial le apenó tanto, que decidió nunca mencionarlo a sus compañeros de clase.
“Cuando tenía como 9 años, grabé la voz de un niño para una tienda que se llamaba Party Pop, que vendía artículos para fiestas; lo que yo decía era algo así como: ‘¡Sí, mamá, vamos a comprar todo para la fiesta!’.
“Obviamente, no me pagaron, quien cobró fue mi papá. No le dije a mis amigos, porque me daba vergüenza, sentía que sonaba muy mal mi voz en la radio”, revela Bibi.
En el caso de Jesús, cuando era adolescente planeó acercarse a una chica que trabajaba en una radiodifusora para ganarse su amistad.
“En Mexicali, grabé uno para una estación con la esperanza de que, si yo llegaba a hacer algo en la música, me apoyara”.
Las celebridades: un arma de dos filos
La participación de un famoso en los jingles publicitarios es un valor agregado para el producto, aunque no siempre resulta benéfico para la campaña, afirma Ignacio Zuccarino, director general creativo de la agencia JWT México.
“El jingle, por sí solo, no asegura que será recordado: debe tener una idea creativa y estar bien hecho. A veces la gente recuerda la cancioncita o al intérprete, pero no al producto.
“Las estrellas pueden terminar acaparando la atención del público. Para los músicos resulta más fácil, porque pueden crear un el link con la audiencia”, explica Zuccarino.
El creativo considera que otra razón por la que la publicidad se ha apoyado en el trabajo de cantantes reconocidos es el temor a arriesgarse.
“Las marcas, y muchas veces las agencias, le tienen miedo a las buenas ideas; y una fórmula que les da seguridad es comunicarse a través de los líderes de opinión o de las canciones”.


El siglo XXI es el siglo de la comunicación. Internet se ha colado en nuestros hogares de manera silenciosa, la televisión digital es una realidad, la publicidad nos sorprende con formatos cada vez más atrevidos, la CNN está tan presente como las cadenas locales, los formatos below the line han ganando un gran terreno…








Es la ocasión en que todas las agencias se hacen una, y todos los líderes del sector trabajan codo a codo para unir a los publicistas del mundo entero y dar la oportunidad a los juniors y estudiantes de que los mejores Directores Creativos vean sus trabajos.Todo comenzó hace seis años cuando un grupo de Juniors con un único sueño, tomó la iniciativa de romper los muros que existían entre los líderes de las agencias y los jóvenes aspirantes a creativos.