Publicidad y yerbas afines

Marzo 27, 2008

EL ABUSO DE LA CREATIVIDAD PUEDE SER NOCIVO PARA SU PRODUCTO

La creatividad en publicidad, tiene que permitir la comprensión. Pongo este post porque el postulado me parece interesante.

FUENTE: EXPANSIÓN, MÉXICO.

En el afán de destacar nuestro producto podemos caer en el error de la publicidad excluyente.
Le voy a pedir que observe la siguiente imagen, y  trate de adivinar en menos de 3 segundos de qué o quién se trata:

Café Tacuba1

Ahora bien, repita el mismo ejercicio a partir de la siguiente imagen:

Café Tacuba2

En mi caso particular fue complicado descifrar el significado de la primer imagen, y la segunda me dió más pistas, sólo porque aparecen unos cuates que parecen músicos. Se trata de un cartel que anuncia un concierto del grupo Café Tacuba.

El gran problema de este trabajo creativo es que está dirigido exclusivamente a los fans de Café Tacuba, quienes no tendrán problema en descifrar el texto. Para mí esta publicidad es excluyente, porque el nombre del grupo no se entiende con claridad y quienes no somos fans del grupo tendremos que hacer un esfuerzo adicional para descifrar el gráfico.

Lo más triste es que pude haber asistido a su concierto pero no me enteré, a pesar de ver el cartel. Si la estrategia original fue dirigir esta publicidad solo a los fans del grupo, retiro lo escrito, sin embargo…lo dudo.

Cuando por alguna razón en nuestra Pyme tengamos que recurrir a un servicio de creatividad, sugiero dos cosas:

1. Tener muy claro el grupo objetivo de consumidores al que queremos impactar, y comunicar esta estrategia al publicista.

2. Antes de imprimir o publicar, compartir el resultado a unas cuantas personas, del grupo objetivo y fuera de éste, para validar si la pieza gráfica comunica o no lo que queremos.

Es muy común que en el afán de diferenciarnos, muchos publicistas o diseñadores le den más importancia a la creatividad que a la comunicación, y asuman que nosotros los consumidores podemos abstraer perfectamente el contenido de sus mensajes.

A continuación muestro otro ejemplo de otro anuncio excluyente:

Stigma

¿De qué producto se trata?….¿me creerían que el anuncio es de un Brandy?. Lo dice en letras muy pequeñas. A no ser de un vaso con hielos que aparece en la fotografía fácilmente podríamos interpretar el cartel como una publicidad de algún perfume, o inclusive de Calvin Klein, pero en realidad se trata de un brandy. Aquí hay un doble pecado: la publicidad es confusa pero además es de un nuevo producto, el cuál obliga al anunciante a ser más claro y didáctico en la comunicación.

La publicidad tiene un solo y simple propósito: Vender. La creatividad es una herramienta para atraer nuestra atención ante tantos y tantos estímulos audiovisuales que recibimos diariamente, pero en exceso será nocivo para nuestro producto porque simplemente quedaremos como una mancha más en el paisaje urbano.

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